jueves, 17 de enero de 2019

Casa de Vales


Casa de Vales

Vales es una aldea perteneciente a la parroquia de Gresande, situada a una legua al NO de Lalín, en la comarca de Deza, en la Galicia Central.


Casa Grande de Vales (foto sacada en abril de 2018 desde la huerta de mi casa)

El motivo de esta investigación es dar a conocer la historia de la Casa de Vales, de donde proceden parte de mis ancestros. Para realizar esta publicación he utilizado papeles antiguos que conserva Javier Pampín Medela en su casa de Vales, transcripción de otros que él ya ha realizado, papeles antiguos que conserva mi hermano Cholo, revisión de los libros, en los archivos de Gresande y en los más antiguos depositados en el Archivo Diocesano en Lugo, de nacimientos, defunciones y matrimonios de la parroquia de Gresande y tradición oral de los vecinos de más edad y de los descendientes de la casa de Vales.

La generación, que yo y los de mi edad hemos conocido, nacida alrededor de 1.900, y que habitaba, a mediados del siglo pasado Vales, estaba compuesta, entrando por el camino desde Gresande, por cinco familias: 

Julia Medela González, viuda de Benito Pereira e hija de Felipe Medela y nieta de D. Antonio Medela Gil. Residían en un tercio de la Casa Grande y la casita que le habían preparado a Felipe cuando se casó. Se conocía como la casa de Julia de Vales. 

Isaura Rodríguez Medela, casada con José Gil Feijoo nieto de Dña. Vicenta Medela Gil. Era hija de María Medela y nieta de D. Antonio Medela Gil. Residían en la Casa Grande de Vales que se conocía como la casa de Pepe de Vales.

José Rodríguez Villar, casado con Obdulia Souto Rodriguez, mis padres, nieto de Dña. Benita Medela Gil e hijo de Basilio Rodríguez Medela, sobrino de D. Eladio, cura de Gresande, y de Dña. Amalia, su ama de llaves, de los que había heredado la casa de la Calexa con sus propiedades. Residían en la casa da Calexa que era conocida como la casa de José de Vales.


 Escolares de Gresande en 1910. (Localizados Isaura, Gaspar, su hermano Antonio, mi padre y Antonio da Fonte entre ellos)

Gaspar Medela Dobarro, casado con Dña. María Gómez Fernández, maestra nacional, hijo de D. Primo Medela y nieto de D. Antonio Medela Gil. Residían en la casa de Arriba que era conocida como la casa de Gaspar de Vales.

Julio Medela Dobarro, casado con Carmen, hijo de D. Primo Medela y nieto de D. Antonio Medela Gil. Rasidían en la casa Vella, la casa más antigua de Vales, que su construcción data seguramente del S. IX-XI, y que era conocida como la casa de Julio de Vales.

En un listado de vasallos de 1561 aparecen como habitantes en Vales Juan de Vales (Gómez el Viejo), uno de los ancestros de donde arranca esta historia, Alonso de Vales y Bastián de Vales, que posee un molino harinero en Moas y que es el otro de los personajes de los que arranca esta historia.

Juan de Vales, que se casó con Maior García, tuvo ocho hijos: Gómez (el nuevo), Melchor García, Margarita (casada con Jácome Gutiérrez de Gresande y en segundas nupcias con Bartolomé de Quintá), Gregorio, Baltasar, Esteban, y María, casada con Bartolomé de Ludeiro.

Gómez el Nuevo casado con María de Lebozán heredó la propiedad de la casa de Vales. 

Melchor García, clérigo muy influyente, que durante unos 40 años fue el párroco de Santo Adriao de Moneixas y Santiago de Catasós, en su testamento (16-07-1618) reparte sus bienes entre la iglesia, sus hermanos y sus sobrinos. Dota a cada una de sus sobrinas con cincuenta ducados como dote para el matrimonio. Dota a cada uno de sus sobrinos con quince ducados para que puedan aprender un oficio. A su hermana Margarita le deja fincas en Quintá, Carballude, O Regengo y las fincas de la casa de A Xesta para los hijos con su primer marido Jácome Gutiérrez. Sus propiedades, viñas, lagar y bodegas en el lugar de Laxe son para su hermano Baltasar excepto el vino que lo recogerá su hermano Esteban al que nombra patrón de su capilla durante seis años y heredero de todos sus bienes muebles excepto la ucha y el arca que hay en la casa de la Eira, de la que una vez sacadas las dotes de sus sobrinas y sobrinos, serán para su sobrino Miguel,  al que nombra patrón de su capilla a partir del sexto año para que reciba la renta y el usufructo y cumpla él y sus herederos con las cargas descritas en el testamento.

Gómez el Nuevo en su matrimonio con María de Lebozán tuvo seis hijos:
Miguel González casado con María de Sampaio que heredan o escrituran el aforamiento de las tierras del convento de Acibeiro y que habitan en la casa de Arriba

Juan González, casado con Dominga Pérez, nieta de Bastián de Vales que heredan o escrituran el aforamiento de las tierras de Vales que son de dominio de la Encomienda Sanjuanista de Beade y que habitan en la casa da Calexa.

Bárbara casada con Sebastián Rodríguez. Hijos: Antonio Rodríguez casado con María Pájaro. Hijos: Juan Rodríguez casado con Beatriz Sarmiento, Clara Rodríguez Casada con Amaro González.

Dominga, casada con Alonso de Donsión, María, casada con Pedro de Carballude y Pedro González.

En los preámbulos de la escritura de foro, firmada en el verano de 1701, aparecen como antiguos aforados de la parte de Vales que corresponde a la encomienda de Beade, Juan González de Vales y su esposa Dominga Pérez de Vales. Foro que siguen llevando los descendientes de estos hasta que en 1701 Alvaro de Vales y su mujer Margarita de Casal y Neira firman nuevo foro. En ese mismo preámbulo se cita un pequeño prado, de una fanega de sembredura, en el fondo de los prados regados por el agua de Fuente María, regado por el agua de la Fuente do Pedregal, aforado a los antecesores de Miguel González de Vales y que sigue llevando él con su esposa Catalina de Caxide.

Miguel González y María de Sampaio tuvieron siete hijos:
Andrés González, casado con Margarita de Mato, Dominga casada con Domingo de Mato, Francisco, Fernando, Gregorio (presbítero), Gómez y Jacinto casado con Marina de Andón.

Andrés González y Margarita de Mato, tuvieron cuatro hijos:
Miguel González, casado con Catalina de Caxide y Andrade, Ana casada con Alberto, María casada con Gregorio de Ferradás y Silvestre, que iba para cura.

Nos encontramos con que la mayoría de las tierras de Vales tienen  rentas de dominio unas, las del SE, aforadas por la Encomienda Sanjuanista de Beade y otras, las del NO, aforadas por el Monasterio de Acibeiro. Los de Vales, de estas tierras, tenían la renta útil. 

En realidad si nos situamos en el alto de la Cruz de Vales (donde estaba la trampa do lobo) todas las fincas que estaban a la izquierda (NO de Vales) componían el terreno aforado del Convento de Acibeiro y las de la derecha (SE de Vales) pertenecían a la Encomienda Sanjuanista de Beade.

Partiendo de la trampa do lobo por el Camino Real hasta Pena da Cruz, bajando por las zarras de Vales, Agro de Arriba, hasta la Fonte de Quintas y continuando por la Chousa de Arriba hasta el camino de Gresande, rodeando el agro de Bargo por el norte y entrando en Vales hasta la casa de Arriba, en la que en 1701 residía Miguel de Vales, que era el aforado del Monasterio de Acibeiro, y de allí camino recto hasta la Cruz de Vales, se cerraba el círculo de las tierras aforadas de Acibeiro.

Si nos situamos como antes en la Cruz de Vales las fincas que están a la derecha, bajando hacia Vales, formaban el lote que pertenecía a la Encomienda Sanjuanista de Beade. Alvaro de Vales, aforado de Beade, residía en la casa da Calexa, casa que fue reformada en 1721 según consta en uno de los dintelas de una ventana. El camino de Vales delimita las tierras aforadas de los Sanjuanistas al unirse con el camino de Ramil, que separa el agro de Bargo del de Fuente María, hasta O Pedrouzo donde llega el camino de Ponte Moas. Desde allí separando el agro da Costa del agro de Fuente María y los prados hasta la Fuente del Pedregal. Siguen para cerrar el límite de las tierras de Beade la braña dos Curros, la Fuente Xoanas, el camino de Penaventela que va hacia Barcia y el Camino Real hacia la Cruz de Vales.
Estas tierras nunca han entrado en partijas de herederos hasta que a mediados del siglo XIX, a través de la desamortización de Mendizábal, Benito Medela y Josefa Gil compraron el dominio directo de estas fincas de las que poseían el dominio útil.

Miguel González casado con Catalina de Caxide y Andrade y Varela de Mella tuvieron cinco hijos: Francisco González casado con Constanza Taboada de Vilatuxe, María casada con Blas de Villanueva, Josefa casada con Andrés del Río, Antonia casada con Pedro Gómez. Luis Caetano, escribano de Su Majestad.

Francisco González y Constanza Taboada tuvieron una hija: Apolonia que casada con Antonio Gil Ferreiro fueron padres de tres hijos: Vicente que al contraer matrimonio con Teresa de la Torre unifican la Casa de Vales, María y Cayetano, Cura párroco de S. Miguel de Goyás y S. Cristóbal da Pena.

Familia Gil Ferreiro: Antonio Gil Ferreiro nacido el 6 de agosto de 1737 procede de Santiago de Saá en el Coto Real de Dozón, hijo de Ignacio Gil y María Ferreiro. Son sus abuelos paternos Antonio Gil y María de Camba de Saá y los maternos Gregorio Ferreiro y Catalina Diéguez de Vilarello.

Familia de la Torre: Antonio de la Torre y su mujer Margarita de Mato, vecinos de Bendoiro son los padres de José de la Torre que vino para Vales a casarse con María González de Casal y Neira, hija de Alvaro de Vales. El hijo mayor de Alvaro de Vales Antonio Salvador González de Casal y Neira, cura párroco de Gresande desde 1717 a 1745 ofició la boda de su hermana con José de la Torre. José de la Torre, que, en 1752, aparece en el Catastro de Ensenada como dueño de un molino en Moas, dueño de varias colmenas y ejerce de arriero con media docena de caballerías, aparece, entre 1725 y 1755 como comprador de varias herencias en el lugar de Vales o de rentas en parroquias y aldeas limítrofes en varios documentos. Fallece el dos de octubre de 1789.

Vicente Gil Taboada, nacido el 8 de enero de 1766, presenta el 7 de mayo de 1816 solicitud de reconocimiento de Hidalguía ante el Administrador y Juez del Real Coto de Dozón D. Juan Benito que una vez tomadas las correspondientes declaraciones de los testigos remite, el 20 de mayo, el expediente al licenciado D. José Andrés Ferreiro, su primo, vecino de la jurisdicción de Deza, abogado de la Cancillería de Valladolid para que lo curse. El 5 de junio del mismo año de 1816, es librada la real provisión para darle curso. El 26 de junio, el escribano Francisco Antonio González de Vales, después de comprobar toda la documentación, certifica que todos los escritos son correctos y que las firmas corresponden a los firmantes y lo manda tramitar.


Partida de Bautismo de Teresa Bernarda Joaquina de la Torre

Teresa de la Torre, nacida el 27 de agosto de 1.767, es hija de Pedro de la Torre y de Teresa de Toubes. Sus abuelos paternos eran José de la Torre y Marìa González de Casal y Neira que era hija de Alvaro González de Vales y Margarita de Casal y Neira. Alvaro de Vales a su vez era hijo de Domingo de Vales, nieto de Juan de Vales el Mozo, y biznieto de Juan González y Dominga Pérez descendientes él de Gómez de Vales y María de Lebozán y ella nieta de Bastián de Vales. Sus abuelos maternos eran Eliseo de Toubes y Mª. Rosa Varela vecinos de Anseán.

Ramón Antonio Vicente Gil Taboada nacido el ocho de enero de 1.766 y Teresa Bernarda Joaquina de la Torre nacida el 27 de agosto de 1.767 contraen matrimonio en 1791, en Gresande, unificando en una sola familia todas las propiedades de la Casa de Vales.

Durante los primeros años del siglo XIX construyen la nueva Casa Grande de Vales que inauguran en 1806. Mandan también construir el hórreo de cinco claros y la pared de dos metros de altura que rodea y cierra la huerta. 


Fachada de levante de la Casa de Vales (Foto de Daniel Glez. Alén)

En la foto se puede observar el tipo de construcción de la casa, cantería labrada en puertas, ventanas, esquinas, remate bajo techo o respiraderos cuadras y mampostería de piedra del país muy bien ajustada. La puerta carretera, que se ve a la derecha, da entrada a un pasadizo, que cruzando la pared maestra central da acceso por otra puerta carretera, en la fachada opuesta, a un gran corral, al que se accede, a través de un gran portalón, desde el camino. Excepto en la fachada que da al corral todo el tejado es de teja de barro del país.
  
En1816 Vicente Gil Taboada presenta, como he explicado anteriormente, en la cancillería de Valladolid, la solicitud para reconocimiento de sus derechos de HIDALGUIA.

Juan Gil Torres casado con Josefa Taboada y Villamarín fallece el 2 de febrero de 1832 sin descendencia y Vicente Gil Taboada llama a su hija Josefa Gil Torres casada con Benito Medela Taboada de Gondoriz (Vilatuxe) para hacerse cargo de la Casa de Vales. Benito Medela ejercía de abogado en La Coruña. Les hace testamento el 7 de abril de 1835.



Fachada del Poniente, corral. (Foto Daniel Glez. Alén)

Entrando por el portalón en el corral, a la izquierda, hay cubiertos para guardar aperos de labranza y algunas pequeñas cuadras. Enfrente la fachada de poniente de la casa con la puerta carretera en el centro y con la escalera que da acceso a la casa desde el corral. A la derecha, entrando por el portal, hay una hilera de cuadras y encima de ellas está la palleira, que a mediados del siglo pasado le levantaron el tejado, como un metro, para ganar capacidad. El tejado de este lado de la casa es de teja nueva ya que la teja vieja se utilizó para completar el resto de los tejados de la casa.  



Familia Medela: Benito Medela Taboada de Gondoriz Pequeño. Sus padres son Gregorio Medela y Mª. Juana Taboada. Sus abuelos paternos son Domingo Medela de Gondoriz y Antonia González do Porto y sus bisabuelos eran por los de Gondoriz Gregorio de Medela y María González da Riveira, y por los de Botos Antonio González do Porto y María do Porto. Por parte materna sus abuelos son Caetano Taboada y Antonio López de Puga.

Las propiedades de la Casa de Vales eran de dos tipos.

Unas, las que anteriormente he descrito, aforadas de Aciveiro o de Beade, de las que los de Vales solo tenían el dominio útil, hasta que a través de la desamortización de Mendizábal (1836-1854) Benito Medela y Josefa Gil compran la renta de dominio del Convento de Acibeiro y de la Encomienda Sanjuanista de Beade. Para ello venden el 6 de marzo de 1848 los bienes que poseían en Santiago de Saa en 44.294 reales de vellón y algunos maravedís. Aprovechan también para abrir una nueva mina en la Zarra Nova buscando más cantidad de agua para servicio de la casa, agua corriente en la cocina y riego de la huerta y del jardín. Estas propiedades nunca habían entrado en reparto de herencias y aunque hacen testamento el 6 de marzo de 1845 sus herederos en 1856 impugnan el testamento y entran en partijas judiciales que se resolverán ocho años después.

Las otras, que incluirían por el NE desde el Agro de Arriba, por Fonte de Quintas, Chousas de Arriba y de Abaixo, Fonte do Gafo, Carballeiras de Moas, Prados de Moas hasta el Río Asneiro, Gandariñas, As Zancadas hasta O Pedrouzo, prados y fincas de Bargo. Por el Sur Marcelín, Pozo Caseiro, Chousa Geande, O Rodado.  Como eran de dominio habían entrado en diferentes testamentos o dotes, y no todo quedaba en propiedad plena de Vales antes de las partijas judiciales de 1856. 



Hórreo y Casa de Vales. (Foto Daniel Glez. Alen)



Josefa Gil Torres y Benito Medela Taboada tuvieron cuatro hijos nacidos todos en La Coruña: Antonio, Jacoba, Vicenta, Benita.

Antonio Medela Gil casado con Mª. Peregrina Ramos se queda en la casa grande de Vales y de él descienden los propietarios de las diferentes casas del Vales actual excepto la de mís padres. Hijos: 
María Medela Ramos casada con Camilo Rodríguez Hija: Isaura casada con José Gil Feijoo padres de Maruja, Concha, Carmen, Manolo, Pepita, José, Amalia, Camilo, Arminda, Esther, Sara y Leonisa
Felipe Medela Ramos casado con Manuela González Hija: Julia casada con Benito Pereira padres de Leontina, José, Luis, Lidia, Jesús, Luisa y Julio.
Faustino Medela Ramos
Primo Medela Ramos casado con Josefa Dobarro Hijos: Antonio Casado con Nieves Santomé, padres de Maruja, Edesio, Luisa y Antonino. Gaspar casado con María Gómez padres de Teresa, Lola y Matilde. Julio casado con Carmen Varela padres de Edesio. María que fallecio en 1912 cuando tenía tres años de edad.
Carmen Medela Ramos casada con su primo Nicolás Camilo Salgado, con el que, nos consta, tuvieron, entre 1893 y 1903 seis hijos que fallecieron muy jóvenes: Ramiro Antonio, Higinia Filomena, José Avelino, David, Flora e Isaura.
Avelina Medela Ramos casada con José Ribas Ojea de Santa Eulalia de Losón. Su herencia de Vales la compraron su sobrina Isaura y su marido José Gil.
Cándido, Antonio, Delfín fallecidos antes de la muerte de su padre en 1892.

Jacoba Medela Gil se casó y heredó la casa do Zoeiro de Alén. Su hermano Antonio compró su herencia de Vales.

Vicenta Medela Gil casó, en primeras nupcias con D. José Gil de Doade con el que tuvo cuatro hijos: Camila, Dolores, Brígida y José, que se quedaron cos sus abuelos en Doade cuando su madre contrajo nuevo matrimonio. José Gil Feijoo, su nieto, hijo de D. José Gil Medela (médico), casó con Isaura, nieta a su vez de Antonio Medela Gil. En segundas nupcias casó con Luis Salgado Frade natural de S. Vicente de Ribadulla, procurador, viudo de Bernarda Vázquez con la que tuvo dos hijas Bernarda y Adelaida, avecindado en Donramiro.  Su hijo Nicolás, nacido en la casa da Calexa (la mitad le pertenecía por herencia) casó con su prima Carmen Medela Ramos; fueron padres de varios hijos, algunos de ellos fallecidos muy jóvenes. Su herencia fue vendida parte a sus primos y el resto, partida en pequeñas parcelas, a vecinos de Ramil.

Benita Medela Gil, mi bisabuela, casó con Miguel Rodríguez Pájaro, militar (coronel de artillería), de la casa de Fiscal de Carballude. Hijos: 
Plácido Rodríguez Medela se quedó en la casa paterna de Carballude.
Luis Jesús Rodríguez Medela casó con una hija de Nicasio (o dos curtidos) de Donramiro.
María Camila Rodríguez Medela casó con Blanco de Donsión (su hijo Antonio Blanco Rodríguez, conocido como “El Capitán Blanco” de Donsión, era el suegro del médico Cándido Soto, agrarista de la Sociedad de Agricultores de Gresande y alcalde de Lalín en los años 20).
Eladio Rodríguez Medela cura de Espiñeira y párroco de Gresande desde 1900 hasta 1930.
Basilio Rodríguez Medela, mi abuelo, casó con mi abuela Perpetua Villar Bernárdez de la casa do Cereiro de Vilar de Soutolongo. Hijos: María, Camila, Benita, Arturo, Julia, Plácido y José. Mi padre José Rodríguez Villar, que se crió con sus tíos Eladio Rodríguez Medela y su hermana Amalia, de los que heredó la casa da Calexa con sus bienes, casó en 1941 con Obdulia Souto Rodríguez, de la casa de Estrela de Ramil. Hijos. Eladio, Amalio, Inés y Manuel “Cholo”.
Carmen Rodríguez Medela que falleció joven sin descendencia.
Amalia Rodríguez Medela fue la ama del cura hasta que falleció y luego se retiró a su casa de Vales que habían heredado ella y su hermano Eladio.
Antonio Gumersindo Rodríguez Medela emigró a Argentina, allí contrajo matrimonio con una señora de Nespereira-Ventas de Narón (Lugo) donde se asentó a su vuelta de la emigración.

Esta es el resumen de la historia de la Casa de Vales desde mediados del S XVI hasta bien entrado el S XX. Completaré esta historia con algunas cosas más que iré publicando. Quizás en otro momento, algún testamento, alguna escritura de foro, alguna escritura de dote, alguna crónica de algún entierro, algunas de las personalidades que salieron de esta casa, etc. serán objeto de mi investigación.

Eladio Rodríguez

sábado, 10 de noviembre de 2018

MOLINOS HARINEROS DE GRESANDE II


Muiño de Ponte Moas


El molino es fácil de encontrar. Llegando desde Lalín por el puente de Ponte Moas al pasarlo, en la bifurcación Ramil Gresande, cogemos, la dirección a la derecha, hacia Gresande. A menos de 100 metros subiendo sale un caminito a la derecha que baja hasta el molino que está a menos de 300 metros.

Puente Ponte Moas. Bifurcación Ramil Gresande

Se conoce desde principios del siglo pasado como Muiño de Portela, al que algunos llamaban también Molino de Gresande.

Un poco de Historia:
A principios del siglo pasado Manuel de Portela construye una presa y un pequeño molino en el lugar donde se encuentra el actualmente molino de Ponte Moas. En varias ocasiones el río se encargaba de llevarse parte de la caseta y en alguna parte de la presa.
En 1915 Antonio Toimil González de Botos contrae matrimonio con Manuela Dobarro de Porreiros. Pensando que montar un molino harinero era un buen negocio denuncia el tramo del río Asneiro desde, donde terminaba el encoro del molino de Portela, unos treinta metros abajo del puente de Ponte Moas, hasta O Requeixo donde ya existía el molino perteneciente a los vecinos de Botos. En abril de 1922 presenta ante el gobernador civil de Pontevedra una solicitud, acompañada de un proyecto de molino firmado por un ingeniero de caminos y una nota aclaratoria, para desviar 500 litros de agua por segundo del río Asneiro, por su margen derecha, para utilizarla como fuerza motriz de un molino harinero.



Uno de los planos del proyecto del nuevo molino
A unos 30 metros del puente, por el lado de Carballude, se pueden observar, aún hoy, algunos montones de piedras que iban destinadas a la construcción de la presa y el molino.
Debido a los problemas con los que se encontró, básicamente anegar los prados arriba del puente, renuncia a la construcción de la presa y el molino y entra en negociaciones con Manuel de Portela para comprarle su molino.
El primero de octubre de 1924, en Prado se firma un documento de compraventa en el que Manuel Portela Blanco vende por mil pesetas a Antonio Toimil González un molino harinero, libre de todo gravamen, situado en el rio Asneiro más abajo de Ponte Moas ante los testigos Eduardo Madriñán, Angel Montoto y Ramón Recemil.
Parece que D. Antonio Toimil explota el molino de Ponte Moas durante unos tres años. En 1927 decide vender el molino para emigrar a Argentina.



Ultima página del documento de compra del molino por los herederos
El 19 de Julio de 1927 ante los testigos Manuel Gómez Ferradás, Manuel Dobarro Rodríguez y Evaristo Souto Otero, D. Antonio Toimil González y su señora Manuela Dobarro venden en dos mil pesetas, el molino de su propiedad, que habían comprado a Manuel Portela, a un grupo de dieciseis vecinos, encabezados por D. Eladio el cura de Gresande, Antonio de Materio, Manuel da Cima y Manuel de Trigueiro (suegro de Toimil) con la siguiente participación en horas cada 15 dias:
Eladio Rodríguez Medela, para su casa de Vales, 24 horas
Antonio González Pereiro, de la casa de Materio, 36 horas
Manuel Dobarro, de la casa de Trigueiro de Porreiros, 36 horas
Manuel Blanco, de la casa da Cima de Cristimil, 24 hora
Benito Pereira, de la casa de Vales, 24 horas
José Gil Feijoo, de la casa de Vales, 24 horas
Francisco Pereiro, de la casa de Pereiro de Ramil, 24 horas
José Rodríguez, de la casa de Estrela de Ramil, 24 horas
José Pereiro Rguez. de la casa dos Curros (Ramil), 24 horas
Francisco Pampín, de la casa do Torneiro de Ramil, 24 horas
Ramón González Jubin, casa da Fonte de Gresande, 24 horas
Ramón Gamallo García, de la casa de Xacobe, 24 horas
Gumersindo García Pereiro, de Ramil, 12 horas
Florinda González Barreira, de la casa de Puga, 12 horas
Ramón Glez. Rguez. casa de Reboredo, 12 horas
Manuela Fondevila, de Insua, 12 horas
El molino estuvo funcionando hasta que en el otoño de 1932 una importante crecida del río se lleva el tejado del molino, la parte alta de las paredes y parte de la presa sufre también las consecuencias de la riada. Me contaba mi madre, que en aquella fecha tenía 17 años, que la cantidad de lluvia caída fue tal que desde arriba de Vales el agua caída había abierto un cauce de unos dos palmos de profundidad y como dos metros de ancho, a través de los nabales y prados de Vales. Ya en Ramil el cauce continuaba por el prado de Santomé. No quedaba nada del muro que separaba la fuente de Ramil del prado de Estrela y en él quedaba un cauce profundo de tierra y piedras.



En la foto de Raquel González, en el invierno de 2006, el río llegaba al piso del molino. En este caso el molino estaría "peado"
Contaba también mi madre que cuando estaban llegando al molino vieron que había desaparecido el tejado y que un “fol” (saco de cuero) que habían dejado el día anterior estaba de pie casi cubierto de agua. Del puente de Ponte Moas solo quedaban parte de los muros de apoyo laterales y una de las vigas.
El seis de Setiembre del año siguiente se reúnen los herederos del molino de Ponte Moas Amalia Rodríguez Medela, Antonio González Pereiro, Manuel Blanco, Manuel Dobarro, Benito Pereira, José Gil, Francisco Pereiro, José Mª. Souto, José Pereiro Rodríguez, Francisco Pampín, Ramón González Jubin, Ramón Gamallo García, Benjamín Sánchez, Ramón González Rodríguez, Gumersindo García Pereiro y Florinda González Barreira.
En el “Acta”, levantada al efecto, se recoge que quieren reconstruir el molino y por esa razón la firman comprometiéndose a las condiciones para reconstruirlo:
Se comprometen a participar en los arrastres necesarios y en las peonadas y el que no pudiera hacerlo abonará diez pesetas por arrastre y cinco por peonada los que tengan de 24 horas del molino, y la mitad los que tengan 12.
Se eligen además a Antonio González Pereiro, Manuel Dobarro Vidal, José Rodríguez Villar (mi padre) y José Pereiro Rodríguez para encargarse de recaudar el dinero, que a cada uno le corresponda según su participación en el molino, para hacer frente a los gastos que se vayan produciendo en dicha reconstrucción.

Ante los testigos Marcelino González y González y Antonio Vidal Otero firman el documento Amalia Rodríguez Medela (la letra de la firma es de mi padre), Antonio González, Manuel Blanco, Manuel Dobarro, Camilo Rodríguez, Adolfo Pereiro, José Mª. Souto, José Pereiro, Francisco Pampín, Ramón González, Ramón Gamallo, Benjamín Sánchez y Gumersindo García.
El domingo 26 de noviembre del año siguiente 1934, después de misa, Don Marcial Diéguez Vales, cura de Gresande, acompañado de los herederos, bajaba hasta el molino, lo bendecía y lo ponían en funcionamiento.


Pocas veces he visto el río bajar con semejante caudal. (Foto Raquel González. 2006)
José da Xesta había dirigido a su equipo en la reconstrucción del molino y en la reparación de la presa. Con dinamita volaron parte de la roca lateral para cimentar el molino sobre la roca y abrir un paso entre la roca y el molino, para llegar a los rodicios y quitarle presión a las paredes del molino durante las crecidas del río. La arqueta la excavaron en la roca y el molino lo cimentaron en la roca fuera del río. Del Castramontaz habían traído tres piedras una para el pie y las otras dos para, una vez desvastadas, convertirlas en muelas de moler. Con ellas se montó el molino nuevo. Al lado se aprovecharon las piedras del molino antiguo, más pequeñas, para cuando se quisiera utilizar. La arqueta tenía dos salidas de agua, una para cada rodicio.
José da Xesta, que se casó luego con una de Botos, siguió llevando la puesta a punto del molino hasta finales de los 40, cuando se encargó del molino Montouto de Ramil.
A mediados de los años 50 el molino pertenecía a unos 30 herederos. Unos ocho de día completo (mi casa de Vales molía los viernes, mis abuelos de la casa de Estrela de Ramil, molían los lunes), otros por partijas o compras tenían 12 o 6 horas.
Por los años 60-70 el molino se fue abandonando ya que se dejaba de cocer el pan. Con la construcción de la carretera en los años 50 y el asfaltado de los caminos los panaderos llegaban fácilmente repartiendo por las casas el pan recién cocido. Para moler el maíz para el ganado se empezaron a utilizar trituradoras con motor eléctrico o enganchadas al tractor
En los primeros años de este siglo, con ayuda de los fondos FEDER, alguna subvención del ayuntamiento y de la diputación y la dedicación de algunos vecinos se restauró el tejado, parte de las paredes, puerta, ventana, etc.
A finales de junio de este año he querido entrar para hacerle unas fotos y ver como estaba el molino, pero me fue imposible. El camino de entrada era un zarzal tupido. Bautista García me comentó que el embalse (tosta) se había roto y que el rodicio había desaparecido (era de de hierro).


 A mediados de octubre pasado Daniel González Alén  entró hasta el molino y la foto que saco da idea de como está.
Quizas, para poner en valor y darle utilidad a lo que queda del molino podría plantearse trasladar las piedras de uno a la zona del Teleclub de Gresande para conservarlas y así poder explicar a los jóvenes como funcionaban los molinos harineros, y el rodicio del otro adaptarlo a una bomba para subir el agua del río a una balsa grande, que se podría construir en la parte llana del monte de Gresande, que serviría para en casos de incendio, como el del otoño del año pasado, para que las cisternas de los tractores o los helicópteros, pudieran recoger el agua fácilmente para acudir a apagar el incendio.

APENDICE:
Teoricamente un molino harinero movido por agua es una máquina que utiliza la fuerza del agua para moler el grano y convertirlo en harina para hacer el pan o dársela a los animales. Consistía en un complejo mecanismo en el que el agua sometida a fuerte presión chocaba con las palas (penlas) del rodicio al que obligaba a un movimiento de rotación que a través del eje era transmitido a una piedra que giraba (moa) sobre otra piedra fija (pie), que descuartizaba el grano que había sido depositado en una torva (muega), que utilizaba también el movimiento del rodicio para regular la cantidad de grano que caía.

Elementos del molino harinero hidraulico

Tosta (embalse): El agua llegaba por el río o por el regueiro. En los molinos de regueiro se iba a buscar el agua hasta las fuentes para que llegara la máxima cantidad al molino y en el caso de un río un muro de piedra cortaba la corriente del río, embalsaba el agua y en unos casos se llevaba el agua por un cauce lateral que iba ganando altura con respecto al cauce del río o en el caso del molino de Ponte Moas la pared, que tenía unos tres metros de altura embalsaba el agua y mediante una compuerta se dejaba pasar a la arqueta la cantidad que se necesitaba para mover el molino.
Arqueta: Es un depósito cuya misión es darle presión al chorro de agua que choca con las palas del rodicio. En los molinos de regueiro la parte final del cauce, en algunos casos hacía de arqueta. En el del molino de Ponte Moas la arqueta tiene unos cinco metros de largo por dos de ancho, un metro de profundidad en la compuerta y unos tres en el fondo final de donde salían los chorros para los rodicios.
Billote: Una pequeña compuerta, que se manejaba desde el compartimento del molino, abría y cerraba el paso del agua por un tubo que formaba un chorro que al chocar con las palas del rodicio movia todo el mecanismo. El grosor del tubo variaba por la cantidad de agua que llegaba al molino y a esa cantidad se adaptaba el tamaño de la muela. En el caso del molino de Ponte Moas el villote del molino antiguo era más delgado que el del molino grande.
Penlas: Son las palas o cazoletas donde bate el agua con fuerza y que da movimiento a todo el mecanismo. Solían ser de madera o de hierro fundido. Recuerdo de pequeño, con mi amigo Florentino y con mi hermano Amalio, en el prado de Moas, como jugábamos con el agua a los molinos. En esta época cogíamos una castaña, le hacíamos un agujero en el centro y le pasábamos un palo para apoyar el molinete que hacíamos clavando en la castaña palitos en los que habíamos ensartado castañas de las laterales del erizo vacías, con una caña hacíamos que el agua cayera en la pala y el molinete, que tenía seis-ocho palas, se movía velozmente.
Rodicio: Uno de los elementos más importantes, transforma la fuerza-peso del agua, que da en las palas, en movimiento circular. El conjunto rodicio está formado tres piezas: las penlas, la mesa y el eje.
Mesa: El rodicio, en el centro de su eje por abajo tiene una aguja, que normalmente es de hierro o metal sobre la que gira en la mesa donde se apoya. La mesa generalmente es de piedra (un canto rodado) pero también puede ser de madera. En el caso del molino de Ponte Moas ambas mesas eran de cuarzo que estaban montados sobre una gruesa losa de pizarra que desde el recinto del molino y a través de un tornillo sin fin se podían levantar o bajar, lo que a la hora de moler la harina podía ser más gruesa o más fina.
Eixe: Es un palo de madera o de hierro que desde el rodicio transmite el movimiento de rotación a la muela y a los mecanismos que hacen caer el grano. En los molinos de regueiro también se llamaba “Touso”. En el caso del molino de Ponte Moas el del molino grande era de hierro y el del pequeño era de fresno.



En esta foto de Daniel González Alén se ve el pie y la moa del milino antiguo y el pie del molino grande y al fondo arrimada a la pared la moa.
Pê de Moa: Piedra redonda de granito o cantería de importante grosor, fijada al suelo del molino, con un agujero en el centro por donde pasa el eje del molino que mueve las partes altas. Puede variar de grosor entre 40 y 80 centímetros y de diámetro entre 70 a 90 centímetros las de regueiro y 90 a 1`20 las del río. La parte de arriba tiene una pequeña inclinación desde el centro hacia los laterales y unas pequeñas estrías por las que van colándose los granos para ser descuartizados.
Buxa: Es una pieza-tapón de madera de abedul que cierra el agujero del pie para que el grano caiga entre las dos piedras para ser triturado y sirve también para centrar el eje antes de encajarlo en la moa.
Segurola: Es una pieza de hierro, en forma de barra alargada, que encaja en la moa, la fija, le transmite el movimiento circular, hace que pueda levantarse o bajarse para controlar el nivel del mayor o menor grosor de la harina. En ella va encajado también el “bao”, palo delgado de hierro o madera, que servirá para comunicar el movimiento a las partes altas del molino.

Esta moa es de un molino de regueiro, 90 cm. de diámetro, vista desde arriba.
Moa: Es la pieza responsable de la trituración del grano. Es una piedra redonda de granito o cantería, de entre 15 a 25 centímetros de grosor y de un diámetro que puede ser igual, un poco mayor o incluso un poco menor que el pie. Es redonda con pequeñas estrías en la parte baja que entra en contacto con el grano. La zona central tiene más separación del pie que en los laterales, para que, según va dando vueltas, el grano se vaya triturándose cada vez más. En el caso del molino de Ponte Moas a través de unos tornillos sin fin que unían las mesas de ambos molinos con el piso del molino se podían separar o juntar las moas con sus piés. La harina era más fina cuanto más junta estuviera la moa con su pie. Recuerdo a mi padre que ponía la mano por donde salía la harina para, al tacto, ver si le gustaba o tenía que bajar o subir la moa.



En esta foto se ven, vista desde abajo los encajes de la moa con la segurola
Caixa: Es una caja semicircular de madera que rodea la muela con un diámetro de unos 12 cm. mayor. Está apoyada en el pie o en el suelo del molino y tiene como función que la harina no se esparza por el suelo del molino. Tiene una pequeña abertura en la parte baja y delantera de la caja llamada “moente” en la que se ajusta un saco o un “fol” para que la harina vaya cayendo en él.
Tarabela (traque): Es un palo que desde la segorela llega hasta la punta de la quenlla a la que comunica un pequeño movimiento para que caiga el grano y por el sonido que produce al topar madera con madera se puede saber si el molino va rápido o lento.
Quenlla: Es una especie de barquillo de madera que recoge el grano y que con el movimiento que le da la tarabela va cayendo al molino. La parte delantera de la quenlla se puede regular bajándole o subiéndola según se quiera, con un cordel enganchado a la mueja.
Mueja: Es un depósito de madera en forma de embudo colgado de las vigas del tejado y con una capacidad que puede variar entre 25 y 75 kilos. Tiene una pequeña abertura en la parte más baja por donde sale el grano para la muela. En el caso de los de Ponte Moas unas pequeñas escaleras de madera daban acceso para subir y vaciar los sacos de grano.
Fol: Es un saco de piel de oveja o de cabra que se utilizaba para llevar el grano al molino y traer de vuelta la harina para casa. Mi padre solía llevar en la yegua dos foles de grano y volvía con los dos foles llenos y la harina que no le cogía, ya que como harina ocupaba más espacio, en un fol más pequeño, que colocaba en el centro de la albarda de la yegua.
Como se elaboraba un "fol": Con motivo de alguna fiesta, celebración o banquete se mataba una oveja o una cabra. Se la quitaba, con cuidado, la piel sin romperla a la que se limpiaba de la carne o la grasa que salía con la piel. Se lavaba con agua y jabòn y se dejaba secar durante unos días. Cuando ya estaba seca con un cuchillo adecuado se la quitaba el pelo o la lana. Se sometía a un curtido durante unas semanas y se le cosían todas las aberturas excepto el pescuezo, que serviría para llenar o vaciar el "fol".
Maquía: Parte de grano con el que se queda el molinero, que tiene un molino de maquia, como pago por la molienda, solia ser una veinteava parte.
Pear-peado: Palabra que se utilizaba para indicar que el molino no podía moler por una de estas cuatro razones. a) El río ha crecido y el agua cubre el rodicio. b) Han puesto a moler grano verde y se forma una masa pegajosa que impide el movimiento de la muela. c) Han bajado tanto la moa que no tiene hueco para deslizarse. Y d) no entra agua suficiente por el billote para mover el rodicio.
Mis agradecimientos a José de Materio, Bautista García, Raquel González, Javier Pampín, a mis hermanos Cholo y Amalio con los que en muchos momentos hemos dialogado sobre estos temas y uno muy especial a Daniel González Alén, que el mes pasado penetrando entre las zarzas y los arbustos, consiguió llegar al molino y hacerle unas cuantas fotos en su estado actual.